
Frecuentemente padres y educadores nos vemos abocados a conflictos serio en el manejo de la conducta de los niños y cada vez ensayamos métodos nuevos o viejos, tradicionales e innovadores quedándonos un sabor amargo de fracaso o frustración, que nos impele a utilizar el castigo como indiscutible y eficaz y ante nuestra culpa, terminamos afirmando: “ A mí me castigaron y aquí estoy…”esto hace entonces que perpetuemos el castigo físico de generación en generación como norma educacional por excelencia, que hagamos de la tarea de crianza una lucha de titanes y que el maltrato al menor se convalide como una práctica NATURAL.
Castigo físico. Social y Moral. El castigo físico podemos definirlo como: golpes, pellizcos empujones, correazos…etc., o cualquier ataque que lesione leve o seriamente el cuerpo del niño. Cuando es leve, o sea no deja daño severo, pensamos que estamos corrigiendo y cuando es serio decimos que la intención era corregir, pero en el ejercicio ocurrió un accidente.
El castigo físico NO es válido en ningún caso, debe hacerse una corrección SIN RABIA. La rabia además enseña al niño otro sentimiento bien distinto y perverso que deberíamos acabar, cual es LA VENGANZA. Fíjese como Usted no castiga cuando no tiene rabia y termina diciéndole al hijo: “la próxima vez… convirtiendo entonces la amenaza y el chantaje en norma educativa.
El castigo social seria entonces la supresión de privilegios, como no darle algo que le gusta o no permitiéndole algo como salir o ver TV., participar de una actividad, etc. Este sistema de castigo también supone que sea inmediatamente se comete la falta y obviamente el que sea adecuado para la falta. (Nunca castigar con la comida).
A veces los padres imponemos castigos tan largos y difíciles de hacer de cumplir, que lo que terminamos es saboteándolos nosotros mismos. Ejemplo: no sale a la calle todo el año, o no ve televisión en un mes…cuando una o dos semanas después nosotros mismos lo sacamos a la calle o al día siguiente estamos viendo televisión con él. De donde la norma de oro es: Imponga castigo que usted pueda hacer cumplir y no sume castigos a una misma falta… Cuando el niño pierde el año le decimos: No sale en todas las vacaciones, y no ve TV, y no oye música, y no tendrá regalo de navidad, y no piense en que le doy plata, y ….Si usted hace tal lista es muy probable que sea usted el que falle.
El castigo moral, es todo evento que humille, minimice, aterrorice o descalifique como: Ridiculizarlo, avergonzarlo o hacerlo sentir inútil, incapaz o bruto; lo mismo que infundirle el temor, este tipo de castigo no es formativo genera en el niño, rabia y baja autoestima así como deseos de venganza. Este tipo de castigos tienen que desterrarse de nuestro repertorio.
El premio que también utilizamos cotidianamente pero en forma inconsciente, también tiene varias formas así: a)Material, b)Social, c) Emocional
El premio material es todo aquello que le damos al hijo como reconocimiento a su conducta, ejemplo: plata, chitos, juguetes, regalos… Esto lo hacemos todos los padres, pero es tanto lo que le tenemos que enseñar al hijo, que nuestro bolsillo quedaría roto… así que utilicemos más el reconocimiento de la buena acción, el abrazo, la alabanza, la ternura, el permiso; a esto lo podemos llamar premio social.
El premio como el castigo, también debe ser inmediatamente se hace la buena acción pues los premios dados en forma tardía no sirven para enseñar, y así como el castigo debe ser adecuado a la falta el premio también, el premio requiere de adecuarse a la acción pues un castigo desmedido como un premio desmedido NO ENSEÑAN.
El premio emocional es cuando con palabras y actitudes, hace sentir a su hijo orgulloso de sí mismo, éste tipo de premio hará que él eleve su autoestima o amor propio y éste si será garantía para el buen comportamiento personal porque fallarse uno mismo es más difícil que fallarle a otro.
Recuerde Usted es modelo para su hijo y nada le puede enseñar a él desde su discurso… para el niño es más importante lo que Usted hace que lo que usted dice.
Quiere que su hijo aprenda a respetar? Sea usted una persona respetuosa con él y con los demás y eso él, lo aprenderá de verlo en Usted.
No desea que su hijo fume no lo haga Usted.
Para que su hijo no mienta no debe mentirle nunca. Y así cada cosa que usted desee moldear en su hijo, recuerde que su hijo lo imita a usted y es esa condición de modelo lo que usted debe revisar. Toda conducta premiada incrementa la frecuencia de aparición y toda conducta castigada decrementa su aparición pero frente a quien la castiga o si no recuerde usted todas las cosas prohibidas en su crianza que de saberlo sus padres le castigarían, no las repitió usted mil veces? Aprender a ignorar: Una clave para enseñar el buen comportamiento para su hijo es el ignorar lo malo y premiar inmediatamente lo bueno, pues la atención que Usted dé al mal comportamiento lo agrava; así las cantaletas y los regaños sirven como premios al MAL comportamiento. Hay conductas como la pataleta o las malas palabras que si nosotros atendemos los reforzamos; si queremos que esto pase y se extinga tendremos que ignorarlos y premiar siempre las aproximaciones sucesivas a la conducta que deseamos fomentar y dejar en firme